MANTENIMIENTO DEL MICROHORMIGÓN

¿Cómo se realiza el mantenimiento de un suelo al aplicarse el Microhormigón? ¿Con qué productos y frecuencia?

El mantenimiento del Microhormigón se realiza mediante lavado con agua y jabón neutro. Periódicamente se recomienda aplicar ceras auto brillo diluidas en agua, ya que estas dejan un residuo acrílico que renueva la capa de protección del suelo.

Para este mantenimiento no es necesario el uso de ningún tipo de maquinaria ya que todos estos productos se pueden aplicar con una simple mopa o fregona.

La frecuencia dependerá del uso, pero es la misma con que se limpia cualquier suelo.

El lacado o pulido de la superficie aplicada con Microhormigón se realizará solo cuando el suelo por el desgaste del uso se vea deslustrado, como si de un suelo de mármol o terrazo se tratara, que en el caso de una zona transitada puede ser en algún semestre o varios años y en zonas particulares se puede tratar de tras varios años o alguna década. Hay que entender que los materiales fabricados son de altas prestaciones.

¿Hay alguna recomendación especial para superficies de alto tránsito?

El Microhormigón es ideal para espacios de alto tránsito debido a su resistencia y durabilidad.

Nuestra recomendación es utilizar lacado de poliuretano Bicomponente de altas prestaciones a modo de protector final.

¿El microhormigón se raya?

El Microhormigón es un material, extremadamente duro. Por su alto contenido resinoso y aditivado más su lacado. Si que es cierto que el Microhormigón no es como el parquet, que éste se raya con facilidad si se camina con tacones porque el tacón puede quedar marcado y cada vez que se pulimenta hace un importante desgaste.

El Microhormigón es comparable al mármol, terrazo etc, que son también de extrema dureza, pero con el tiempo, las ceras superficiales han podido perder su brillo, por la arenilla de la suciedad y al hacer fricción con la suela del zapato, arrastrar una silla, arrastrar una caja o por el mero hecho del transcurso del tiempo pudiera verse “deslustrado” en el transcurso de los años.

La ventaja que tiene el Microhormigón sobre el mármol, sobre el parquet e incluso sobre el azulejo, es que en el caso del transcurso de los años tuviéramos alguna “picada” producida por una caída de un destornillador en punta, golpes con vajilla etc, es que con el Microhormigón, con un poco de pasta del mismo tono (referencia o incluso RAL), como si a modo de masilla se tratara, se reparan los desperfectos.

En el caso del azulejo, para reparar esas picadas, se tendría que hacer obra, sustituir el azulejo, si encontramos recambio y si no pedir al fabricante si tiene o si coincide el tono según la hornada.

En el caso del mármol, igual habría que hacer obra, pero si no tenemos mármol almacenado del modelo en cuestión, al ser una piedra natural, falta que las betas sean similares, porque de otro modo quedaría un parche. El mármol se puede pulir y pulir como el parquet hasta disimular la picadura, pero al trasluz se vería el hundimiento como si de una abolladura de coche se tratara.